Birladas /4: Lentes y colirios
Vino y tocó y, dicen, ya debe estar pescando en Bariloche. El tipo es un impune en ese sentido. Desde que lo conozco fue así. A mí me viene desapareciendo cosas desde la primera mitad de la secundaria: todos los arranques retro-hippies, desaparecidos; la alegría más redonda, erosionada a cientochenta; el optimismo reducido casi a cero. Gente que haciéndote un poco mal te hace extrañamente bien, por decirlo melifluamente. Qué manera de afanarte certezas y confianzas, por decirlo de una. [...] sigue>

