Tres versos viejos
Desde hace unos días no me puedo sacar de la cabeza estos versos de viejas canciones vernáculas. Se me meten en la ducha y en la novela, en la cena y en el sueño, incluso se me pifian entre músicas tan distintas. [...] sigue>
Desde hace unos días no me puedo sacar de la cabeza estos versos de viejas canciones vernáculas. Se me meten en la ducha y en la novela, en la cena y en el sueño, incluso se me pifian entre músicas tan distintas. [...] sigue>
Con toda la luz de la manzana.
L. A. Spinetta, "La luz de la manzana" (Téster de violencia, 1988)
[Vía Rabensteiner, con su permiso.]
Nada más la casa del señor Alfonso tiene la luz, vea. Si los demás nosotros andamos a velas nomás, no sé algún farol de querosén. Nosotros somos tres o cuatro casitas nomás. Si a la bomba ésta no le alcanza la luz del señor Alfonso no sé qué vamos a hacer para que las aguas se vuelvan bajando al río. Dígame usté, señor, que es el de las bombas de la ciudad. Acá somos gente humilde, me entiende. [...] sigue>

Viva Ficcionalista!. [...] sigue>
Sin mucha gana de ninguna cosa y respirando humo como nunca, camino hacia casa oyendo en mi LifeDrive la nueva caja de rarezas de los Eels bajo la vaga premisa de que hay que ir oyendo siempre de todo un poco independientemente de que el box set incluya versiones de "If I Was Your Girlfriend" y "I Could Never Take the Place of Your Man". [...] sigue>