Prestame el monóculo
Ayer a la madrugada un fuerte dolor en el pecho, de causa absurda, me despertó pasadas las 2 y no pude volver a dormir. Probé tratar, probé después algún disco de la lifedrive, después probé alguna peli en el cable y finalmente, como a las 5, me pasé a Bolaño.
Desde Los detectives salvajes mi entusiasmo por Roberto Bolaño había quedado en suspenso. El viernes pasado salí de Cheever y el sábado, de la librería con 2666. Arranqué entonces, ayer, este libraco cuando empezaba a clarear el día, como a las 8 decidí no ir a trabajar, dispuse las cosas online y no paré de leer hasta el atardecer, con el dolor en el pecho menguando de a poco, despachando el primer libro de 2666, "La parte de los críticos", justo como para cenar con Valéry.
Pero ahora sólo quiero anotar el reemplazo y en seguida una perogrullada. Pruébese dejar un día el trabajo, cualquier día y sin planearlo, y leer un buen libro durante toda la jornada. Incluso agréguese un dolor de pecho. Lo mismo la vida parece cambiar abismalmente.


Comentarios:
Sin duda. Y sobre todo con una maestria bolaño, como ésa.
Amalfitano dixit.
Si me confirma que no lo echaron por negligente, lo probaré yo también.
No sé si me animaré a hacerlo, pero creo que de otro modo no podré avanzar en más de dos o tres hojas por día en la lectura del libro que empecé esta semana.
Uh, q tema para mí este en estos días... los últimos libros q compré ni los toqué casi... y tengo un par vistos q estoy dando vueltas para comprarlos (al pedo)...
no sé q pasa...
Nuevo comentario:
Negrita: [ztb]texto[/ztb]
Cursiva: [zti]texto[/zti]
Link: [zturl=dirección]texto[/zturl]
Párrafo citado: [ztcita]texto[/ztcita]
nombre
email (no será publicado)
sitio web (opcional)
El comentario aparecerá publicado luego de verificar que no se trata de spam.