Power off
A mitad de El testamento de O'Jaral el protagonista da finalmente con el Galgo Ravinkel. Han pasado dieciocho años sin verse, viviendo vidas diametralmente disímiles pero refiriéndose, siempre oscuros, entre sí. El encuentro tiene lugar en el vapor de una sauna: hasta ahí, a esa "tiniebla porosa" que huele a eucalipto me llevó Cohen de la nariz con una prosa que te mete en el cuerpo de O'Jaral sin notar jamás el injerto. Y cuando el contacto físico entre los hermanastros es casi un hecho hay este párrafo:
Como todo lo que tiene que pasar, lo que ha pasado pasó sin gran máquina emotiva, verbal ni paisajística. Fue, y ahora es otra cosa.
(Alianza, 1a. ed., 1995; p. 147.)
Las únicas peleas que libra todo gran escritor son las que sabe ganadas. Sospecho ahí una tensión narrativa detenida por principio: power off desenchufando la cosa sin transpiración ninguna. Tal vez, apenas, el vértigo ante lo informulable. Sin el temblor del poeta, sin la obstinada arrogancia del prosista y sus manuscritos corregidos una y otra vez. Un silencio vertiginoso.


Comentarios:
Lo de la "obstinada arrogancia del prosista y sus manuscritos corregidos una y otra vez" me sonó a ataque directo: te advierto que soy amigo de Guillermo Moreno, Osama Ben Laden, Moria Casán y el conde Drácula.
Lo de Moria me amedrentó de mala manera y de inmediato me atajo.
Me refiero a algo como a "momentos" o "estados" de un texto, Franco. De otro modo, humildemente también yo debería sentirme objetado por la arrogancia ésa (y lo digo con tu permiso, si me dejás). Me explico —y es, ay, como explicar todo el jodido post: Digamos que Cohen intentó e intentó contar lo que pasó durante el encuentro físico entre ambos personajes, corrigiendo una y otra vez en su obstinación (la del "yo puedo" o la del "se puede"). Hasta ahí creo que caen todos en la misma laya. La diferencia brilla en el texto final (publicado, digo, o bien con el status de "versión final" en la sesera del autor): Cohen gana la batalla cuando tira todos los manuscritos y sus correcciones y opta por el párrafo que cito, desenchufando la prosa sin transpiración ni lamento: aceptando lo informulable, cuando se trata de eso. Etc. Se me antoja caprichosamente que así es difícil agarrarlo en falta, digamos, o deshonesto con lo que quiere decir. Las únicas peleas con el lenguaje que publica son las que terminaron bien; las otras, al tacho: su arrogancia primera se resuelve en vértigo y finalmente en algo como una humildad u honestidad artística, digo yo. Como criterios de autoedición, mecacho (él, Cohen, diría "mecacho").
Es decir, estupideces que se me ocurren al leer.
Por otra parte, más importante: ¿El conde es amigo tuyo? ¿Hay chance de arreglar encuentro? Fijate; pero aunque no sea posible siempre te agradeceré la lectura.
Bueno, empecemos por lo más chico: si querés te presento a Sofía Gala.
Se entiende muy bien la idea del post, sólo bromeo, pero la yapa de tu comentario también está muy bonita, se agradece, troesma.
Nuevo comentario:
Negrita: [ztb]texto[/ztb]
Cursiva: [zti]texto[/zti]
Link: [zturl=dirección]texto[/zturl]
Párrafo citado: [ztcita]texto[/ztcita]
nombre
email (no será publicado)
sitio web (opcional)
El comentario aparecerá publicado luego de verificar que no se trata de spam.