Mecha y motor

x Puck, 20.Ene.08
tags: Literatura, Marcelo Cohen

Qué mueve a O'Jaral, según el Testamento publicado por Cohen, a encarar su empresa de toda una vida. A esa obstinada y larga disciplina de preparación hacia una revelación, hasta el "descubrimiento de algo trascendental", ¿qué la dispara? Terminada la novela tenía dos o tres ideas posibles; ahora y por un rato me quedo con esta: descollar ante su hermanastro el Galgo Ravinkel, eso es lo que ansía O'Jaral. En la intimidad se da ánimos, se dice que "los de Arriba de Todo lo consideraban a él más peligroso y más promisorio que al Galgo". Veo su reacción al hacer subversivo de Ravinkel desde la primera adolescencia de ambos. O'Jaral quiere más; a O'Jaral la juventud no lo ha dejado acobardado.

Suspendiendo los objetivos el motor no parece demasiado noble. Entonces muevo la hipótesis de sitio, la hago correr acotada sin generalizar. Es fácil imaginar casos, y aun encontrarlos, de gente impulsada primigeniamente por un testigo vuelto adversario. Un antagonista mecha.

No psicología: guerra personalísima, siempre opaca. Sé que no hay novedad en la idea, pero se la encajo a El testamento de O'Jaral y parece funcionar. Afuera, en la arena del mundo, ese giro para calibrar sujetos y devolverlos a su sitio: "Pero vos a quién le ganaste, pibe."

Al margen: Hay también el segundo relato de Los acuáticos. En "Un montón de adjetivos", la amistad entre Leandra y Melaní en Isla Brunica. Dos mujeres frente a frente, contrincantes febriles, donde los fulanos incluso no merecen llamarse más que Suj.1, Suj.2, Suj.3 y Suj.4.

Comentarios:

Vero | 24.Ene.2008, 00:44:

Le anduve dando vueltas al post. Es que cuando leí la novela, ni me planteé mecha o motor. Como empieza ya con O'Jaral embalado en cumplir con un destino de grandeza exorbitante, no pregunté y lo dejé pasar, como quien deja pasar al bicho Samsa. Acá estoy, espiando el encuentro de O?Jaral y el Galgo. Apenas lo ve, O?Jaral piensa en darle una lección. También fijate que le dice que hay que ser padre de uno mismo. Al Galgo, que lo cuidó de chico. Que merece compasión, le dice. O'Jaral mismo habla de una variación de la Historia Única en la que "el discípulo preferido se rebela contra el maestro y cae". Ahí, se me ocurre, puede encontrarse atisbos de mecha y un adelanto del fracaso final. Igual va por tu vereda, la idea.

Puck | 24.Ene.2008, 20:28:

Capaz te estás olvidando del tiempo más atrás que cuenta Cohen, el que encaja los personajes (entre las páginas 21 y 28) en el presente del comienzo. En términos políticos, en este punto es como si vos leyeras más desde las patas de O'Jaral y yo desde las de Ravinkel, pareciera. Pero vamos por la misma vereda, sí.

Ese diálogo... Ese diálogo entre ambos es tan denso como Gregorio.

(Ahora me estoy quedando en Acuáticos por un tiempo, V. Hasta no salir de ahí no quiero ni hojear Impureza, descansado librito que ya tengo por ahí.)

Vero | 25.Ene.2008, 13:40:

Otra cosa, ahora que me hablás de las patas de Ravinkel: cuando O'Jaral propone el tema de "el discípulo preferido que se rebela contra el maestro y cae", el otro responde "¿Y qué me decís del discípulo que traiciona al maestro?" Y O'Jaral: "Eso es para los que se sienten culpables" (estoy citando de memoria, no tengo el libro acá). No puedo no pensar que están hablando de ellos. Y del principio, a ver si me acuerdo bien: O'Jaral emula al Galgo (estoy segura de que aparece esa palabra, emulación, por eso la relacioné con lo del discípulo que se dice después) hasta que los métodos del otro lo alejan del asquete. Pero en casa voy a ver.

Te cuento algo, para que te asomes un poco a las tormentosas derivas de mi cabecita loca: pensé en Kafka porque el Galgo lee a Von Kleist (Michael Kolhaas) que era uno de los autores preferidos del susodicho. Bah.

Ah, sí, Los Acuáticos va antes. Besos.

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