Archivo ZT: Mes Junio 2009

por orden de aparición

Marca de agua

Solía concedernos Rabensteiner, tan honesto, la colorada envidia que lo asoló cuando dio por primera vez con la Serenata de los Paranoides en el deslumbrante segundo capítulo de La subasta del lote 49. Asimismo aceptaba que su deseo malsano de apropiación seguía latente, ya morado, cada vez que se recordaba músico y empuñaba la guitarra como quien actualiza una pericia de las más viejas. Cuando raramente era el caso y cedía a esa conciencia de sí, la más transparente; cuando vencía esa primera náusea con algún resto de voluntad, recostaba el mástil sobre un muslo y abría un pentagrama digital en la PC para constatar entre resignados intentos la imposibilidad, menos moral que profesional, de alinear estrofas semejantemente despojadas valiéndose tanto de notas como de letras, fuera sobre el original inglés o la traducción de Moya. [...] sigue>

Umbría

x Kaminer, 21.Jun.09
1 comentario | tags: Literatura

Los filos de las manos ennegrecidos por restos de maquillaje; el paladar lastimado por el alcohol que insiste hacia arriba; el sudor cristalizado en las sienes; el pelo eléctrico, estático; los hombros arrastrados hacia la caída del mentón; el cierre de la falda torcido respecto al centro de gravedad de su cadera; las marcas de otros zapatos en los bordes de los suyos. Apoyada contra el hormigón del pilar de la autopista, opaca entre los jirones superpuestos de los afiches desgajados, se reconoce en el linde decisivo de las palabras ajenas: a salvo si la están contando, sea quien sea el que pueda escribir para contarla, o sin remisión posible, perdida, si el otro ni siquiera lee.

Hipótesis porfiada sobre el caso Philip Roth

x Puck, 26.Jun.09
9 comentarios | tags: Literatura, Philip Roth

Por decirlo como el franco simplón que muy probablemente soy y que para esto y ahora me empecino en caricaturizar sin siquiera dudarlo: Roth no les gusta porque lo que escribe no tiene a la literatura como principal objeto. Aun cuando la mayoría de sus artefactos protagonistas son profesores de letras y circulen profusos los escritores y los colleges y las tesis de doctorado. Aun cuando el narrador es sin vueltas un escritor reconocido que lidia a su vez con las filologías particulares e interesadas de sus personajes de segundo, tercer y cuarto nivel. En las novelas de Roth no hay un sustrato dominante de sobrecapas formales en el que hurgar con el manual de instrucciones, con la caja de herramientas al uso de las carreras profesionales de las letras y la crítica literaria; sí la descripción de los modos posibles de utilizar a Hawthorne para llevarse a una alumna a la cama./ [...] sigue>